Me he roto en mil pedazos tantas veces, que los fragmentos
cortan mis desde mientras intento armarme nuevamente, he tocado piel bajo la
cual fluye mi esencia, destrozado sueños sin piedad alguna. Tengo tanta rabia
dentro de mí, es como veneno, temo tener el demonio dentro mientras sueño y cuando
despierto me aterro no sentir la repulsa que se supone conlleva el poseer una conciencia
humana.
Cada día que pasa dejo mi humanidad frágil atrás y me
pregunto si la necesitaré algún día, me preguntan por ella y pienso que he
dejado los restrojos de una sensibilidad que me hace débil, no lo sé y no sé
quien sí lo sepa, ahora mismo no me importa nada, ni mi propia persona de
vivencias vacías y recuerdas grises.
Y me pregunto cuando algo volverá a importarme, i algún día
lo ara ahora que nada parece salir bien.